¿Un Silent Hill que no se desarrolla en Silent Hill?

Sí, básicamente, pero no es tan extraño como suena.

Justamente como pasó con Silent Hill f, esta nueva entrega de la franquicia de terror experimenta con una historia que se desarrolla fuera del pueblo clásico para dejarnos vivir la maravillosa experiencia de matar abominaciones a palazos en una isla de Escocia llamada St. Amelia.

Historia

Controlas a Simon, un hombre al que se le pide regresar a la isla antes mencionada para arreglar un gran problema del cual no se profundiza en un inicio pero que descubrirás a medida que avanzas en el juego. El título da muchas pistas sobre el desastre que ocurrió en St. Amelia, al mismo tiempo que nos bombardea de información que puede darnos una visión más amplia del subtexto del juego y su protagonista.

Este juego cuenta con un total de cinco finales diferentes, siendo uno de ellos el clásico final de ovnis, que no te voy a arruinar aquí, pero es conocido como el final Sci-Fi-lent Hill Ending. Y claro, también hay un final de perros; invitándonos así a regresar constantemente para lograr conocer todos sus secretos.

Gameplay

La mecánica principal es bastante interesante y me atrapó desde el inicio, pues es por medio de una TV portátil que podemos observar a los enemigos a través de las paredes, encontrar pistas sobre el mundo que nos rodea y descubrir cosas sobre la historia misma.

Los enemigos tienden a ser un poco repetitivos, pero no cabe duda que sus diseños encajan a la perfección con el universo de Silent Hill y no te sentirás en paz al tenerlo cerca. Son despiadados por decir poco.

Debo admitir algo, eso sí, por mucho que ame jugar Silent Hill Townfall, creo que las mecánicas de sigilo no están tan bien pulidas, el combate es decente, pero el sigilo no tanto, pues los monstruos muchas veces te van a ver en lugares que no tiene sentido, llega a ser frustrante por lo poco intuitivo que es.

Visuales y audio

Aunque parezca lo contrario, el sigilo no arruina la experiencia general del juego: su atmósfera pesada con neblina y silencio nos remontan a los orígenes de la franquicia sin tener que ponernos en el mismo pueblo que ya conocemos.

Visualmente, este juego es una maravilla. Sus efectos de luz y la manera en que se cuidó cada detalle en la isla, te dejarán con la boca abierta en más de una ocasión. Recomiendo activar el ray tracing para disfrutarlo al máximo.

Conclusiones

Silent Hill Townfall es un gran y hermoso experimento que nos lleva a lugares recónditos de la mente humana y del terror. No es perfecto, y quizá los puristas puedan encontrarlo ajeno a lo que aman de la franquicia (y están en todo su derecho). Sin embargo, es un título que desborda amor por Silent Hill y si lo quieres ver como un homenaje más que como un juego de la saga, adelante, pero algo debe quedar muy claro: necesitas jugarlo y experimentar su aterrador mundo de primera mano.

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